Aunque soy natural de Hatillo, gran parte de mi vida, como la de muchos hatillanos, se ha desarrollado en la Villa del Capitán Correa, Arecibo.
Y cuando uno pasa tanto tiempo por Arecibo, no hay manera de no escuchar hablar del famoso cetí.
Aquí no hace falta tener una embarcación en el Club Náutico ni andar pesando y midiendo para ver quién pescó el más grande.
¡Olvídate de eso! 😂
Basta con una red apropiada, conocer los lugares donde llega el cetí y tener la suerte de aparecer en el momento indicado.
Porque el cetí será chiquito, ¡pero conseguirlo tiene su ciencia!
¿Qué rayos es el cetí?
Para quienes nunca lo han visto, el cetí parece una rayita casi transparente moviéndose en el agua.
Y ahora, si no sabes cómo es un cetí, no vayas a llegar a un restaurante diciendo: «Dame un cetí frito con tostones y ensalada». 😂
¡Porque te van a tener que servir como quinientos para que encuentres algo en el plato!

El cetí no es un pescado adulto que se quedó pequeño. Se trata de una etapa muy joven de ciertos peces que nacen en el mar y luego remontan los ríos para continuar creciendo.
Por eso aparecen cerca de las desembocaduras, donde el agua dulce se encuentra con el mar.
Y aunque también se encuentran en otros ríos de Puerto Rico, en Arecibo se han ganado un lugar especial en la cocina y en la memoria de su gente.
¿Cuándo es la temporada del cetí?
¡Aquí viene el dato que muchos quieren saber!
La temporada de llegada del cetí suele extenderse aproximadamente desde junio o julio hasta enero, y los meses de septiembre a noviembre se consideran especialmente favorables.
Así que octubre cae dentro de su temporada habitual.
Pero ojo, que eso no significa que todos los días aparezcan.
Su llegada está relacionada con las fases de la luna, particularmente la menguante, y con las condiciones del río, las mareas y las corrientes.
Por eso los pescadores experimentados saben cuándo estar pendientes.
Mientras unos miramos la luna para ver si va a llover, ellos la miran pensando en cetí. 😂
De La Puntilla a la carretera 681
Si no conoces mucho de Arecibo, te voy a dar una idea.
Date una vuelta por La Puntilla y el área del Fuerte de Arecibo. Por allí puedes encontrarte con personas que conocen la tradición de la pesca del cetí.
Pregunta, conversa y escucha. A veces, esa es la mejor manera de enterarte de cómo se mueve la temporada.
Otra opción es recorrer la carretera 681, conocida por sus paisajes costeros y sus establecimientos de comida criolla.
En esa ruta hay negocios que han dado a conocer las famosas empanadas de cetí.
Eso sí, que un lugar sea conocido por prepararlas no significa que siempre tenga cetí disponible. Todo depende de la temporada, la pesca y las existencias.
Pero tranquilo, que por esa carretera, si no consigues cetí, hambre no vas a pasar. 😂
El Nuevo Guayabo: una tradición que merece contarse
Y si hablamos de las empanadas de cetí en Arecibo, hay un negocio que merece su espacio en esta historia: El Nuevo Guayabo, ubicado en la carretera 681, en el barrio Jarealito.
Este establecimiento familiar se ha dado a conocer por sus empanadas tradicionales de cetí, una preparación que ha llamado la atención de medios de comunicación y visitantes.
Su historia está ligada a Andrés Rivera Rivera, conocido como «Guayabo», y a su familia, que ha contribuido a mantener viva esta especialidad gastronómica.
Y aquí viene un detalle importante para quienes nunca han probado una empanada tradicional de cetí.
No estamos hablando necesariamente de la empanadilla frita que muchos imaginan.
Una de las preparaciones tradicionales utiliza masa de guineo, cetí guisado y hojas de guineo, en las que se envuelve la empanada para cocinarla.
¡Ahí es donde está parte de la magia!
Porque una cosa es leer sobre el cetí y otra es encontrarte con una empanada envuelta en hoja de guineo, abrirla y descubrir ese relleno tan particular.
El Nuevo Guayabo ha recibido atención periodística por esta especialidad, y eso también tiene su valor: ayuda a que nuevas generaciones conozcan un sabor que forma parte de la identidad culinaria de Arecibo.
Y pensar que todo comienza con un pececito tan pequeño que casi hay que presentarlo con lupa. 😂
Por supuesto, antes de hacer un viaje exclusivamente para comer cetí, conviene consultar si está disponible.
Empanadas, guisado… ¡y hasta pizza!
El cetí tiene muchas maneras de llegar a nuestra mesa.
Se prepara guisado, en empanadas tradicionales y en otras creaciones que demuestran la inventiva de nuestra cocina.
Y para que veas hasta dónde llega la creatividad boricua, yo he comido hasta pizza de cetí.
¡Sí, pizza de cetí!

Porque nosotros somos capaces de coger un ingrediente tradicional, ponerle queso y decir: «¡Vamos a ver cómo queda esto!». 😂
Pero más allá de cómo se prepare, el cetí tiene algo especial: representa una tradición que ha pasado de generación en generación.
Detrás de cada captura hay pescadores que conocen el río, sus corrientes y los ciclos de la naturaleza.
Y detrás de cada receta hay familias y negocios que han mantenido vivo ese sabor tan particular de Arecibo.
Por eso también es importante cuidar nuestros ríos. El cetí forma parte del ciclo de vida de peces que necesitan esos ecosistemas para desarrollarse.
Pequeño de tamaño, grande en tradición
Arecibo tiene su faro, sus playas, su historia y muchos lugares que visitar.
Pero también tiene algo que no necesita ser grande para hacerse famoso.
Desde los pescadores que esperan su llegada hasta las familias que preparan sus recetas, el cetí sigue siendo parte de nuestra cultura.
Y establecimientos como El Nuevo Guayabo nos recuerdan que conservar una tradición también puede comenzar en una cocina.
El cetí será pequeño, pero la historia que lleva detrás no cabe en una cuchara.
Y ahora te pregunto:
¿Has comido cetí alguna vez? ¿En empanadas, guisado o, como yo, hasta en pizza?
Si eres de Arecibo o conoces esta tradición, cuéntanos dónde probaste el mejor cetí de tu vida.
Porque esas historias de nuestra gente también merecen contarse.
Iván Soto
Planeta Boricua — Más Boricua que un Mofongo
Puerto Rico vive donde vive un boricua. 🇵🇷







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