Cuando uno piensa en mudarse de Puerto Rico a Florida, hay ciertas cosas que espera. Calor, huracanes, peajes, un aire aconFuentes
Lo que no te dijeron antes de mudarte a Florida: los jodíos lovebugs 😂
Cuando uno piensa en mudarse de Puerto Rico a Florida, hay ciertas cosas que espera. Calor, huracanes, peajes, un aire acondicionado trabajando horas extra y quizás algún encuentro con un caimán que rápidamente te enseña que aquí uno no mete la mano en cualquier charquito. Pero hay algo que nadie me explicó antes de llegar: los jodíos lovebugs.
Aunque después de vivir aquí un tiempo yo les puse otro nombre: los chichadores. 😂
Y si alguna vez has vivido una temporada de lovebugs en Florida, probablemente sabes perfectamente de dónde salió el nombre. Miras para la pared y hay dos pega'os. Miras para la ventana y hay otros dos pega'os. Sales al patio y pasan dos volando pega'os. Te montas en el carro y ¡PLOP!, otros dos pega'os en el cristal. Contra, ¿esta gente no trabaja?
Cuando comenzaron a llegar alrededor de mi casa todavía yo tenía esperanza. Se me paraban encima y yo los sacudía. Volvían. Les rociaba “fli”, como decimos muchos boricuas cuando hablamos del insecticida. Volvían. Llegaban tantos que hasta prendía un abanico tratando de espantarlos. Con el tiempo pasé por todas las etapas posibles de la guerra contra el lovebug: sacudirlos, echarles fli, prender el abanico, quejarme, volver a echarles fli... hasta llegar finalmente a la etapa que aparentemente representa la verdadera adaptación a Florida: ya los ignoro. Que hagan lo que les dé la gana. La casa es de los dos. Bueno... de los cuatro, porque estos condenaos nunca vienen solos. 😂
Ahora, aunque yo los bauticé científicamente como Chichadorus floridensis, resulta que la ciencia insiste en llamarlos Plecia nearctica. Y aquí viene algo que quizás tampoco sabías: técnicamente el lovebug es una mosca, perteneciente al orden Diptera. Es pequeño, mayormente negro y tiene una característica zona rojiza en el tórax.
¿Y esos dos que ves volando pega'os? Sí. Están haciendo exactamente lo que tú crees que están haciendo. 😂 Y lo sé, la envidia mata. Los humanos no podemos estar así por días. Estos condenaos pueden permanecer unidos durante bastante tiempo y continuar juntos incluso después de terminar el apareamiento.
Mientras tú vas guiando, pendiente a la carretera, tratando de sobrevivir el tráfico de Florida, vas atropellando a estos que lo único que tienen en la mente es estar fututiando. Uno trabajando, pagando peajes, buscando gasolina y pendiente al GPS... y los chichadores viviendo su mejor vida. 😂 Prioridades.
En Florida suelen aparecer en grandes cantidades dos veces al año, principalmente entre abril y mayo y nuevamente entre agosto y septiembre. No significa que haya la misma cantidad en todas partes. Puedes estar tranquilo en un lugar y unas millas más adelante sentir que acabas de entrar en la convención anual del Chichadorus floridensis.
Pero antes de acusarlos de vagos como hice yo, resulta que los condenaos sí hacen algo útil. Durante su etapa de larva viven entre materia vegetal en descomposición y ayudan en ese proceso. Los adultos, por su parte, se alimentan principalmente de néctar y polen. Así que aparentemente tienen empleo. Y en Florida, el que no trabaja está jodío. 😂 Retiro oficialmente mi acusación.
También hay buenas noticias. Los lovebugs no pican, no muerden y no transmiten enfermedades conocidas a las personas. Para nosotros son principalmente una jodienda. El verdadero problema comienza cuando conocen al depredador más peligroso de toda Florida: tu carro.
El verdadero bautismo de un boricua en Florida ocurre cuando coges carretera en plena temporada de lovebugs. Al principio cae uno en el cristal. Después otro. Después cinco. Después veinte. Y de momento parece que acabas de guiar directamente por dentro de una nube de chichadores. Entonces cometes el error: prendes los wipers. ¡Ay bendito! 😂 Lo que antes eran veinte lovebugs en el cristal ahora se convierte en una pintura abstracta distribuida uniformemente frente a tus ojos.
Le das al agua. Chiii... chiii... Y ahí descubres otro pequeño detalle: te quedaba poca agua. Ahora estás tratando de mirar por un huequito del cristal mientras buscas el RaceTrac más cercano porque ya te jodiste. 😂
Llegas, limpias el cristal, resuelves el problema y, después de semejante misión, decides comprarte un café negro. Sales tranquilamente, te paras afuera y coges un sorbo. Después otro. De momento sientes algo raro. Miras el café. Miras los lovebugs volando alrededor. Y empiezas a sospechar que probablemente te acabas de tragar uno de los condenaos. En ese momento ya tú no peleas. Aceptas que Florida ganó. 😂

Y no solamente terminan en el cristal. Los restos de lovebugs que quedan pega'os al frente del carro tampoco conviene dejarlos allí durante días bajo el sol. Cuando están recién aplastados sus restos no son extremadamente ácidos, como a veces se dice, pero con el tiempo pueden volverse más ácidos. Si los dejas cocinándose bajo el sol, la historia cambia y te pueden joder la pintura del carro. Así que mejor limpiarlos relativamente rápido. Porque quitar veinte lovebugs hoy es una molestia. Quitar cuatrocientos después de varios días bajo el sol de Florida... eso ya es penitencia.
Ahora vamos con uno de los cuentos más famosos sobre estos animalitos: que fueron creados por científicos de la Universidad de Florida para controlar mosquitos y que después el experimento se les salió de las manos. Tremenda película. Ni Spielberg se atrevió a tanto. 😂
El problema es que no es verdad. La Universidad de Florida lleva años desmintiendo esa historia. Los lovebugs no fueron creados ni modificados genéticamente allí para combatir mosquitos. Plecia nearctica ya estaba documentada en Estados Unidos antes de llegar a Florida y fue extendiendo su presencia por los estados del Golfo. Los registros de UF/IFAS sitúan su llegada a Florida alrededor de finales de la década de 1940.
Y hay otro pequeño problema con la teoría de los mosquitos: los lovebugs no son precisamente unos cazadores. Los adultos se alimentan de néctar y polen y no tienen las características de un insecto depredador diseñado para andar persiguiendo mosquitos. O sea que podemos absolver a la Universidad de Florida. De esto, por lo menos. 😂
Después de vivir aquí uno va aprendiendo ciertas cosas. Aprende que puede estar cayendo un aguacero en tu casa y haciendo un sol brutal dos calles más abajo. Aprende que “queda cerquita” en Florida puede significar cuarenta minutos de carro. Aprende a respetar cualquier cuerpo de agua donde potencialmente pueda vivir algo con más dientes que uno. Y también aprende a convivir con los lovebugs.
Al principio los sacudes. Después buscas el fli. Después prendes el abanico. Después peleas con ellos. Hasta que finalmente alcanzas la iluminación floridana: “Acho, hagan lo que les dé la gana.” 😂
Porque parte de vivir en la diáspora también es aprender las pequeñas rarezas del lugar que ahora llamamos casa. Algunas terminan convirtiéndose en recuerdos, otras en costumbres y algunas simplemente en historias que después uno le cuenta al próximo boricua que llega.
Así que si acabas de mudarte de Puerto Rico a Florida y un día ves dos insectos pega'os volando frente a tu cara, tranquilo. No es una emergencia. Acabas de conocer al famoso Plecia nearctica. Aunque por estos lados ya sabemos su verdadero nombre científico: el Chichadorus floridensis. 😂🇵🇷
Y ahora te toca a ti. 😂 ¿Vives en Florida y también has tenido tu guerra personal con los lovebugs? ¿Se te llenó el carro, prendiste los wipers y terminaste embarrando el cristal completo? ¿Te cayó uno en el café? ¿O ya llegaste, como yo, a la etapa de simplemente ignorar a los condenaos?
Cuéntanos tu experiencia. Queremos saber cómo fue tu encuentro con el famoso Chichadorus floridensis. 😂 Y si conoces a un boricua que acaba de mudarse a Florida, compártele este artículo. Después no queremos escuchar que nadie le advirtió.
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Porque Puerto Rico no termina donde termina la Isla. 🇵🇷
Y recuerda: antes de salir... chequea el agua de los wipers. 😂
Fuentes consultadas:
UF/IFAS Extension
Living with Lovebugs
https://ask.ifas.ufl.edu/publication/IN694
UF/IFAS Extension — Santa Rosa County
Don’t Believe the Rumors, We Didn’t Invent Lovebugs!
https://blogs.ifas.ufl.edu/santarosaco/2026/09/01/dont-believe-the-rumors-we-didnt-invent-lovebugs/
UF/IFAS Extension
Lovebug, Plecia nearctica Hardy
https://ask.ifas.ufl.edu/publication/IN204
University of Florida News
Lovebugs are back!
https://news.ufl.edu/2026/05/lovebugs/
Nombre científico real:
Plecia nearctica
Nombre inventado para el artículo / vacilón de Iván:
Chichadorus floridensis 😂







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